Wall-E y la falta de Comunicación

Personal 10 de July del 2008

Anoche me convencí más sobre mi teoría, y sobre mi postura hacia ciertas cosas.

Reconozco que soy un tanto terco a veces, y a medida que pasan los años se van acentuando tambien. Pero, los años no vienen solos, y traen experiencias además, de las cuales se supone que debemos aprender algo. En todos estos aos tumultuosos y tranquilos a la vez, me he permitido conocerme como nunca antes lo había hecho. Miles de formas, momentos, sentimientos, sensaciones van formando mi idea de mi mismo y puedo saber que es lo que quiero, lo que no quiero, que sigo insistiendo: es mas importante que saber lo que uno quiere, y lo que m e gusta y lo que no. Por estas razones, con 33 años mozos, puedo estar hoy tranquilo conmigo mismo, Un tipo de tranquilidad que me permite caminar por la calle sin problemas, sin estar pensando en nada, aceptandome, aceptando a los demás la mayoría de las veces y dejando ser a cada uno como quiera ser. No es tarea fácil, pero tampoco imposible. Antes era imposible, ahora yo no tanto. Faltaban todos estos años de experiencias y vivencias para llegar a esto, y lo que falta todavía.

Algo que aprendí, es que la comunicación es importante. Importantísima en todas las relaciones. Y creo que la mayoría de la gente, de mi edad y la que está por debajo, está confundida con respecto a este punto. Muchos, la mayoría opino, cree, firmemente que se comunica. Pero no. No lo hace. Chatear no es comunicarse. Un SMS no es comunicarse. El teéfono celular o fijo no es comunicarse. Ok. S lo son, porque hablamos y podemos “comunicar” lo que queremos decir: pero podemos “comunicarnos”???

No son necesarias las palabras. No hace falta a veces escuchar al otro para comunicarse con alguien. Y estamos perdiendo esto y muchas cosas más. La comunicación verbal y auditiva, y la de los gestos, las miradas, el tacto, el sabor y la comunicación olfativa.

Cuando el año pasado me separé, uno de las principales razones para llegar a esa decisión fué la falta de comunicación. De la que hablo arriba. No sólo la comunicación de “hola, que hiciste hoy?” sino la comunicación de miradas, de caricias, de gestos. Quería volver a “sentir” y creo que viendolo a distancia, el sentir era en resumen u conjunto de comunicaciones que se habian perdido en mi pareja. Se buscaban excusas, formas de salir, de salvar, de mejorar pero nada servia. Y claro, faltaba lo principal: la comunicación. Se pueden pasar miles de horas hablando y no llegar a nada. Y puede haer solo un gesto, sólo uno, y solucionar el mundo. El mundo de uno. Su mundo.

Cuando hace 6 meses conocí a quien es hoy mi pareja, fuí claro y tajante en algo: no sabría mi mail, ni mi blog, ni nada que interfiriera en “nuestra comunicación” día a día. O las veces que nos viéramos. No fué una decisión agradable para la otra parte. Para nada, muchos menos para una persona que es menos a uno, que no tiene experiencias en relaciones, que está acostumbrado a un mundo “virtual” y donde la “comunicación” es ésa: chat, messenger, fotologs, sms y mails. Esa es la comunicación personal que tiene con sus amigos y relaciones personales. Mi postura fué, y sigue siendo  la misma: no iba a compartir un medio de comunicación que considero, se ha vuelto impersonal.

Quiero escuchar todo lo que tenga que decirme frente a frente. verle la cara, sentir su aliento, mirar sus ojos y ver como mueve sus manos. Quiero tocarlo, quiero que me acaricie y quiero ver como se tensa su cara cuando está enojado. Todo eso quiero. Y mucho más. Y eso no me lo dá ni un mail, ni un sms, ni el msn ni nada que no sea la propia voz o mirada de quien está a mi lado.

No quiero escuchar las mismas historias al llegar a casa, lo que ya me dijo or mail o messenger no quiero que me lo vuelva a contar. Quiero que sea todo novedad y sea interesante, y escuchar el tono de su voz, sus tiempos, el enfasis que le puede poner a una palabra y que no se generen malentendidos por palabras escritas sin ton ni son. Así, mudas, sin tono, sin color vocal, sin sentimientos.

Anoche fuimos a ver Wall-E y cuando salimos después de ver una muy excelente película surgió este tema de conversación. Y lo bueno es, debo decirlo, que él respeta mi postura y no está rogando que le dé mi mail o msn, sino que acepta ( medio de mala gana quizas ) mi opinion y  lo que quiero y escucha mis puntos de vistas como yo escucho los suyos. Pero, como decía antes, el que cuenta con experiencia e relaciones soy yo, y varias caen sobre mi espalada: y algo he aprendido de todas ellas.

Estamos perdiendo el arte de comunicarnos. Y no nos damos cuenta. “Creemos” que nos comunicamos. Creemos. Eso creemos y sentimos, y estamos errados. Creemos que llegamos a nuestra casa y nuestra pareja nos da un beso en la boca y nos pregunta: “todo bien?”, “si si tod igual”: y eso creemos que es una comunicación. “que hiciste hoy?” “nada mi amor, lo que te conte por mail” Nada. Niet. Nothing. No hay comunicación. No existe. Nos vamos a la cama pensando que estuvimos una par de horas con nuestra pareja, hacemos el amor y creemos haber estado bien todo el día. pero no es así.

Faltó la comunicación. Horas de mails, de sms, o de messenger no nos comunicaron: solo informaron o dijeron. Pero donde quedó todo lo otro que hace a la comunicación? Las miradas, los gestos, lo olores, los ritmos…

Me siento bien. Me estoy conociendo más y se que es lo que no quiero. O no quiero repetir. Ya nos olvidamos de que cara ponen nuestros amigos o familiares cuando nos encontramos o tenemos una reunion. Ya casi nos olvidamos del tono de voz o del ritmo, que palabras usan con frecuencia y con cuales sonríen y con cuales se ponen serios. hacia donde miran cuanco hablan u opinan de algo. Nos estaos perdiendo todo eso. Y mucho más. Porque no es solamente una “charla”: son muchísimas más las cosas que nos perdemos por acceder y permitir algo que supuestamente nos hace la vida más comoda y sencilla.

Nos puede costar muchas más cosas de las que pensamos y a simple vista vemos en la superficie. Sólo hay que tomarse un momento y pensar en profundidad que tanto “silencio” podemos soportar por la falta de comunicación. No es loq ue quiero, no al menos con la persona con la cual quiero estar por el resto de mi vida o hacer lo posible para que así sea.

Y volvimos caminando a la madrugada, atravesando la ciudad, en una noche llena de neblina hablando sin parar, riéndonos, recordando, aconsejándonos y agarrándonos de la mano. hasta hubo un beso robado y cómplice para cerrar un momento espectacular cuando nuestras manos se tocaban, y nuestros brazos pasaban sobre los hombros y acariciaban la espalda para terminar mirándonos y sonriéndonos con la luz de la poca luna que había mas arriba. No es lindo estar solo… necesitamos “comunicarnos” con un gesto, una mirada, un abrazo, una palabra real.

Dinero vs. Vida

Personal 17 de June del 2008

No sé, no sabia como llamar a este post y mientras cruzo a los saltos los puentes de Nogoyá, ya volviendo y con los pies helados, hace un rato pensaba en la pelicula que volví a ver en la casa de mi hermana no se si el sabado a la noche o el domingo.

Este colectivo tiene amortiguadores??? creo que en una carreta iríamos mejor y la ruta no está tan mal… bueh… volviendo…

Una china canta en el iPod y no me puedo acordar de que disco es, y tampoco tengo ganas de fijarme asi que ahí seguirá sonando, esta bueno, es tranqui, la noche de casi luna llena me acompaña en un colectivo que no está lleno. No sé que vendrá por delante, si algún corte del campo y ya no podré seguir camino o todo estará tranquilo y legaré a casa, a Córdoba, sin problemas.

Pienso en el Chancho. Mi gordo. Ni le avisé que estaba saliendo para volver a la ciudad que nos junta todas las semanas,… quizas espero que me mande un mensaje. Quizas no aguanto y se lo mando yo antes. El no verlo me pone asi siempre. Como el pesado de la relación. Mensajes, llamados, sentimientos de extrañar y de querer estar con esa persona que uno sabe que no puede estar… porque es así: cuando sabemos que no podemos estar… más queremos estar…. al final me fijé nomas quien era la china que cantaba: no aguanté mas y es el disco completo Obsession Lounge que está muy bueno y amerita a este viaje.

Decidí hacer este viaje, por el día del padre y porque ya no aguantaba las ganas de ver a mi familia. Estos ultimos meses han sido tiempos de muchos cambios y cosas y no tuve el momento de compartirlo con ellos. Si bien no tuvimos los momentos para hablar todo, el sólo hecho de verlos, de estar, de comer como cerdos, de reírnos, de compartir cosas, le hace bien a cualquiera. Podés ser re unido a tu familia o no, pero la familia tira siempre.

Sí, creo que fué ayer cuando me quedé solo en la casa de mi hermana y me topé con la película El Diablo viste a la moda, película de cabecera de las huecas si las hay y me quedé pegado mirándola como la primera vez. Me gusta mucho, a pesar de que a simple vista es otra película tonta y para mujeres, no lo veo de esa manera. Al final me dieron ganas de llorar y de salir corriendo y estar con mi familia o la gente que realmente quiero. Siempre me pasa eso. Quizas porque en ésta, se debate que es lo realmente importante para algunas personas: si los objetivos profesionales, o los personales. Y lo malo que puede resultar para ambos si no se consigue un balance en ambos.

Es algo que me tortura el cerebro siempre. Por un lado uno quiere conseguir bienestar económico, estabilidad social y laboral, y un montón de cosas que están ligadas a lo profesional… y por otro lado, y casi enfrentadas cual cuadrilátero de la vida, están los objetivos familiares, emocionales o sentimentales, que son, los que hacen que querramos formar una familia, tener hijos, cuidar nuestras mascotas, tener tiempo para nuestra pareja, disfrutar de los momentos juntos y vivir lo mejor que se pueda, juntos, en armonía.

Con los tiempos como corren, y lo acelerada que está la vida, no es facil conseguir las dos cosas: un trabajo estable es difícil por sí mismo. Y que nos satisfaga, porque uno puede conseguir un trabajo, quedarse toda la vida y sentirse frustrado el resto de su vida… porque consiguió estabilidad, pero no lo que lo hacía sentirse bien y con pilas de hacer. Y por otro lado, podes conseguir a la persona a tu lado… y que al tiempo te des cuenta que tampoco es lo que te interesa… pero en el caso de que tu actividad sea lo que te gusta hacer, y la pareja que tenes a tu lado es quien querés tener, hacer que estas dos sean compatibles, por lo menos para mí, no es tan facil….

Y acá es donde uno entra a ver donde hacer sacrificios.

Reconozco que entre el dinero y el amor… yo elijo el amor. No soportaría estar solo y sin una sensación de pertenencia a alguien y un lugar que sienta mi casa, con olor a hogar y con discusiones en puerta, abrazos en la ventana y te quieros en la cama. No lo soportaría, al menos por mucho tiempo, porque solo, he estado. Por otro lado, no soportaría estar sin trabajar. No puedo. Es mas fuerte que yo. He pasado por tantos trabajos que a veces se me hace difícil recordarlos a todos.

Pero también está el deseo de prosperar. Trabajar quizás más horas, mas días y conseguir lo que deseamos alcanzar en el plano profesional o material.

Y una cosa… no es compatible del todo con la otra.. al menos en mi vida. O sea… gracias a que tengo un trabajo de lunes a viernes en un horario flexible, trato de estar todo el sabado y el domingo con mi pareja.. o el mayor tiempo posible al menos….pero eso a la vez me limita en otras cosas: tengo un postura de que sábados y domingos no hay que trabajar a menos que sea realmente necesario, algo de vida o muerte. Si estoy solo me lo dedico a mí al tiempo libre… y si estoy con mi pareja, es el momento de construir cosas para ambos. El dinero no paga ciertos momentos. Y Mastercard tampoco, mucho menos, cuando llegan los reclamos en épocas de crisis. Porque nunca faltan quienes te dicen que con el dinero podes ir y salir y comprar y bl abla bla con tu pareja… pero cuando te la pasas yendo a comprar cosas al shoppig, a pasear, al cine o donde sea moviendote, saliendo con amigos, cenando por ahí o lo que sea, esos no son momentos de pareja: son momentos con otros. No hablas con tu pareja, hablas con otros, si vas al cine, no hablás, mirás una película, y en silencio, luego llega la salida y la pregunta o dialogo es: vos, que vas a comer? Si andas por el shopping, el dialogo se centra en la ropa, la nueva tecnología en alguna vidriera y en tal o cual loca que te acabas de cruzar… pero diálogo entre vos y la persona que elegiste para tener al lado… mmmm poco y nada. Por supuesto que todas estas cosas estan bien, nadie es una isla y una pareja mucho menos, el tema es no hacerlo costumbre.

Entonces no se hasta que punto sirven las salidas, el dinero, mas horas de trabajo, mas horas extras ganadas, mas dinero ahorrado… pero tambien me pregunto si contigo pan y cebolla sería suficiente. Y la respuesta es no.

Y ahí está el tema: el equilibrio. Y no es fácil. Incluso poner esto en la balanza no es fácil. En la pelicula El Diablo viste a la moda algunos pierden y otros ganan… o todos pierden. Algo. No creo que Miranda haya ganado. Quizas una buena experiencia y haber conocido a una buena persona y un ejemplo…. pero su obsesión por su profesión y trabajo la llevó a separarse… y quedarse sola. Y no por primera vez. Incluso deseando estar con alguien bien y para toda la vida no lo consiguió. Su trabajo era más importante. Y su nueva ayudante, con todo el deseo de progresar en su profesión, alcanza ciertos objetivos pero olvida otros: amigos, novios, principios… y no se cual es mas caro de perder…. porque al final de todo: que es lo que queda? Los afectos: siempre me respondo.

Y no se si tengo razón. Pero siempre me digo que es mí razón. Y debo seguir mis instintos y sentimientos. Pero me cuesta. Veo a mi alrededor y solo veo gente ocupada. Sus vidas están ocupadas. Sus agendas están llenas. Sus horarios completos. Y organizados. Por todos lados veo eso. Y tener tiempo para estar tirado en la cama de mi hermana me hizo darme cuenta de eso. Que no es nuevo para mí, pero que quizás ahora lo veo con más claridad. La noche estaba helada y yo quería volver a mi casa a estar con mi mamá y hablar con ella, compartir un momento, tomar unos mates calientes y saber que estaba ahí, al lado mío. Eso era todo. Eso fué lo mas importante. Los afectos.

Prometí revisar un trabajo pendiente este fin de semana largo… incluso, me traje la macbook… pero no. Para qué? ni me interesó! Solo quería disfrutar de mis momentos y mi familia. Lo otro, ya habrá tiempo. Todos parecen estar a las corridas, todos se mueven rápido, todos acumulan, aceptan mas responsabilidades, mas tiempos ocupados, mas ruidos, menos silencios y espacios vacíos, menos momentos incómodos que no saber que decir, eligen menos diálogos en los trabajos, en los momentos familiares e íntimos, más llamadas telefónicas, mas sms, mas blackberries, mas Messenger por todos y en todo momento, mas televisión pero menos análisis, menos afectos, menos palabras de cariños, menos caminatas y salidas tranquilas, menos contacto fisico y hablar de lo que sentimos y porqué nos sentimos así….

No sé, todos corren. Y me es difícil mantenerme a mi ritmo y elegir entre un trabajo y una vida. Quiero una vida. también quiero progresar para alcanzar algunas comodidades que quiero, pero no quiero que esas comodidades pasen a llenar los espacios vacíos que dejaron los que podrían haber formado parte de mi vida… prefiero seguir eligiendo el amor, al dinero. Cuando éste compromete lo único que siempre queda: los afectos.